Y llegó la segunda edición del Dead Fest, amigos. Un festivalete que nació casi por sorpresa el año pasado con un cartel capitaneado por las bandas locales Marasme, Rageville o Hellfire Club entre otros y que, la verdad, funcionó bastante bien. Me dolió en el alma perderme la primera edición, por eso tenía esta entre ceja y ceja antes de saber nada sobre el cartel... y madre mía lo que nos esperaba. Para este 2018 decidieron dar un paso adelante a nivel de ambición y nivel, contando con dos bandas locales de primera fila como son Adipem Panda y los imprescindibles Golgotha, junto a dos bandas peninsulares como Fuzz Forward y El Altar del Holocausto y, a la cabeza del cartel, los suecos Långfinger, que cerraban su extensa gira española en la carpa de Sa Possessió. Además contábamos con la actuación de Ank'hara con su número de danza oriental que le aportaría el puntito especial al evento.
El cartel llevaba meses anunciado al completo y había bastante expectación y curiosidad entre la peña isleña, que respondió con una buena entrada prácticamente desde la apertura de puertas. Había de todo, peña que pilotaba todo el cartel, gente que tenía curiosidad, peña de esa que se apunta a todo... yo, que soy una mezcla de todo eso... y finalmente el ambiente funcionó y lo pasamos de puta madre, como casi siempre en la isla. Estaba todo montado en la carpa de Sa Possessio, que ni se inmutó a pesar del fuerte viento que soplaba, sonó bien, el tema de luces estuvo muy currado... pues tío, todo bien. Eso sí, ahora falta comentar lo más importante, las actuaciones.



Sin tiempo ni para hacer el amago de cenar, era el momento de que Ank'hara, un grupo de bailarinas de danza oriental y tribal aderezado con Metal, diera el toque diferente al Dead Fest acompañadas, en esta ocasión especial, por Cristina Jiménez. Su número moló lo suyo, la verdad. Le dieron una atmósfera oscura e inquietante a sus coreografías en las que se fueron alternando, ya sea actuando todas a la vez, realizando números individuales, con diferentes objetos de atrezzo... y la verdad, no sé muy bien como valorar un número de este tipo (realmente de Metal tampoco, pero no me negaréis que lo disimulo bien) pero bueno, está claro, aunque tampoco tengas ni puta idea, que lo hicieron de puta madre. Lo que hacen tiene un mérito brutal e infravalorado, el trabajo que realizan Ank'hara sobre las tablas requiere de unas condiciones físicas y de coordinación enormes y, para que tenga éxito, también es necesario tener una presencia imponente sobre el escenario, algo de lo que van sobradas. Cada una de ellas se lució bien, transmitieron fuerza, poderío y elegancia y dejaron el pabellón bien alto. Ya había visto una actuación suya, también en Sa Possessio, hace un par de años, pero esta vez me gustó bastante más, se ha notado mucho todo el curro que hay detrás.
El festival iba encarando su recta final, el bebercio hacía mella en algunos y era hora de purificar nuestros pecados. El Altar del Holocausto, banda salmantina algo desconocida entre el público local, iba a bendecir el Dead Fest con una de sus poderosas homilías. Yo ya los vi en el pasado Resurrection Fest, me imaginaba lo que vendría y advertí a los escépticos ateos con un claro y conciso "os van a flipar". En procesión, desde el fondo del recinto, manos juntas y cabeza agachada, los encapuchados, con su formación al completo (ya comentaron en nuestra entrevista que, a veces, tienen que tocar sin uno de los guitarristas porque vive fuera de nuestro país y no siempre se puede cuadrar), iban a dar un concierto estratosférico. Con un juego de luces cuidado al milímetro, una genial presencia sobre el escenario más allá del rollo de ir enmascarados, y un sonido impecable, empezaron a repasar los temas de sus tres trabajos de estudio, -H E-, - S H ∃ - y su EP homónimo editado en Semana Santa hace un par de años. El público mallorquín, o al menos la peña que tenía cerca, estaba gozándolo bien y no era de extrañar, temas como (ojo a sus títulos) "Cuando los sacerdotes que llevan el arca del Señor de toda la tierra metan los pies en el agua, el río se dividirá en dos partes, y el agua que viene de arriba dejará de correr y se detendrá como formando un embalse" o "Eis Qui Sine Peccato Est Vestrum Primus In Illam Lapidem Mittat" envolvieron Sa Possessió de una atmósfera eclesiástica embaucadora, contrastada con los erráticos movimientos de melena de algún puto loco en primera fila (servidor...). El Altar del Holocausto se iban ganando a la peña con sus temas y lograron lo que no me esperaba... armar un jodido wall of death. En su estilo, la verdad, me encaja poco, aunque han conseguido adaptarlo para que les funcione bien. Pero es que además el público isleño es complicadete para según qué y muy ganados tienes que tenerlos, siendo una banda semi-desconocida, para que todo salga como toca (aún recuerdo esos dos wall of death fallidos en el concierto de Fostioner)... y lo hizo, tío. Hubo hostias como panes en lo que bautizamos como un "mosh pit cristiano" y que le dio más empaque al portentoso final, que llegó con mis dos cortes favoritos de la banda, como son "El Que Es Bueno, Es Libre Aún Cuando Sea Esclavo; El Que Es Malo, Es Esclavo Aunque Sea Rey" y Lucas I, 26-38, de - S H ∃ -, dos temas que llevo semanas escuchando en bucle, y, finalmente, Crvcis, que cerraba por todo lo alto una primera y muy exitosa homilía de El Altar del Holocausto en Palma. Lo dieron todo, lo transmitieron todo y dejaron a la peña entusiasmada con su sonido, su ambiente, sus personajes y toda esa aura mística que rodea a la banda. Sé de primera mano que se ganaron más de un fan y no me extraña. Ya sabía yo que os iban a molar...
Las fuerzas empezaban a flojear, más de uno se fue a la fiesta Conexión Cósmica (siempre recomendable) de la otra parte del recinto a fliparlo con el solsticio de primavera y algún otro se fue al sobre, demasiada matraca pal cuerpo con el frío que calzaba en Palma... pero los que nos quedamos recobramos vida de sobra con la actuación de Långfinger, el gran descubrimiento del festival. Tres jovenzuelos suecos, con un aire Stoner muy rockanrolero y unos dejes que me recordaban, mucho, a los recientemente parados Truckfighters. Arrancaron con dos temas potentes de Crossyears, su último trabajo, editado en 2016, como son Skygrounds y Say Jupiter (una de mis favoritas de la banda) y adelantaron Team Building, un nuevo tema del que será su próximo trabajo y que atronó que dio gusto. Me moló mucho el rollete que envolvía el concierto de estos tíos, cada grupo genera su propia atmósfera, mejor o peor, y la de estos tres chavales era de disfrutar. Disfrutan con lo que hacen (igual que el resto de los participantes del festival, por supuesto) y lo transmiten con la máxima naturalidad posible a los que estamos en frente, contagiando esa energía a la panda de desgraciaos que estábamos haciendo air guitar con sus carismáticos riffs, moviendo las melenas y bailoteando sin tener ni puta idea. Siguieron repasando su joven discografía con Caesar’s blues,
Ode to the cause y
Eclectic boogieland antes de hacer el típico amago de ir terminando el concierto con otro de sus temas estrella, Herbs In My Garden, que echó el garito abajo definitivamente (antes de que lo hiciera el portentoso viento que soplaba). Antes de pirarse, la peña pedía otra y ahí vino el momento clave cuando ellos preguntaron que cuál queríamos y yo grité, en plan coña, Desert Cruiser (sí, la de Truckfighters, ya os he dicho que se les dan un aire) y los tíos, ni cortos ni perezosos, se arrancaron con Desert Cruiser y la tocaron hasta el primer estribillo, ganándose definitivamente a unos cuántos fans más. "Es sabido que todas las bandas suecas nos sabemos los temas de las demás", dijeron, pero cuando les pedí una de Dissection no hubo huevos... en fin, fue el momento divertido, digno del fin de fiesta nuestro y el fin de su gira española, antes de cerrar, ahora sí, con el tema Ragnar. Un gran concierto el de Långfinger, tres chavales humildes, adorables y con energía para parar un tren, con su típica simpatía sueca (we love Ikea), que se divierten haciendo música y hacen que nos divirtamos todos, a veces basta con eso para ganarte a la gente.

Fotos (FOTAZAS) cedidas por Edko Fuzz Photo (menos la de Fuzz Forward, que el colega tampoco iba a estar sacándose selfies mientras tocaba la guitarra). Síguelo en su Facebook (https://www.facebook.com/edkofuzzphoto/) y en su página web (http://edkofuzzphoto.com/), que es un puto crack y tiene unas fotos que, me cago en la puta, acojonan tronco.
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